viernes, 7 de abril de 2017

Final de viaje

Toro micénico en el museo de Heraklion
A lo largo de 18 etapas hemos acompañado a nuestro reportero "virtual" en su periplo por el siglo XXI a.C.. Comenzamos en Egipto, "La obra del dios Hapy", y terminamos muy cerca de allí, en Creta, pero, entre medias, hemos visitado los cinco continentes. 

Lugares que nos resultan más conocidos, quizá por cercanía cultural, como Sumeria, Canaán, Hispania , Mesoamérica ó Akrotiri y otros mucho más alejados, no sólo geográficamente, como Australia o la tierra de los Khoisan, en el extremo sur de África. Hemos visto civilizaciones claramente adelantadas respecto a otras, como , nuevamente, Egipto y Sumeria, pero también la del valle del Indo, la de la dinastía Xiá en China y la del valle del Supe en el Perú.

Lugares muy interesantes y, hasta hace nada, desconocidos para mí y supongo que también para muchos de vosotros: El África bantú, Kârum Kanesh, Watson Brake, Seahenge , Arkaim ó Dilmun.

Zonas del planeta (América del Norte, Europa Central y del Este, Escandinavia, Indochina, Japón...) hoy muy desarrolladas, donde seguramente habría pueblos y tribus luchando por dejar atrás la Edad de Piedra y hacerse con la tecnología de los nuevos metales: cobre, bronce. Pero de las que, en el momento histórico de este viaje, no hay mucho que contar (quizá es que los arqueólogos no lo han encontrado todavía). 

Llama la atención cómo pueblos muy alejados entre sí, y sin contacto aparente, iban desarrollando aspectos de la civilización muy similares: desde la domesticación de plantas y animales (que ya venía desde el Neolítico), a la aparición de estamentos diferenciados en la sociedad: reyes y príncipes, sacerdotes y chamanes, soldados, funcionarios, artesanos especializados, etc... o a la organización de las primitivas urbes, con sus sistemas de abastecimiento, seguridad e higiene. Unas culturas basaban su alimentación en el trigo y la oveja, otras en el arroz y el cerdo, y, donde no había de éstos, pues en el maíz y el pavo o en la patata y la llama. 

También es curiosa la tendencia de casi todos los pueblos a erigir monumentos en forma de montículos, primero, que luego darán lugar a los impresionantes ziggurats, mausoleos, mastabas y pirámides. ¿Deseo de acercarse hacia ese cielo desconocido, donde también, casi de forma unánime, situaban todas las religiones primitivas la morada de sus dioses?


Y la invención de la escritura. El verdadero hecho diferencial del tercer milenio a.C. . Junto con y muy relacionado, dicen,  la aparición del dinero en forma de monedas de metal y el desarrollo del comercio. Jeroglífica, cuneiforme, pictográfica, hasta con nudos en cordones de algodón... nos permitirá empezar a saber cómo se llamaban a sí mismos y a sus vecinos, cómo sus ciudades, sus ríos, sus reyes, sus dioses...

Escritura pictográfica de Creta

Termino, como empecé, citando a Geoffrey Bibby ("Hace 4000 años"): "Los primeros rayos de sol del segundo milenio a.C. hieren casi horizontalmente el desierto árabe. Brillan con un blancor lechoso por entre la baja neblina suspendida sobre los campos recién sembrados a ambas riberas del Nilo... Aún adormilado, y rodeando su cuerpo con su ropa de lino blanco, un hombre aparece en el umbral de una puerta y mira al sol y la neblina que se disipa. Es una mañana como otra cualquiera. Para él no es el comienzo de un milenio; ni siquiera el comienzo de un año. De hecho, hace ya casi exactamente un mes que celebraron el día de año nuevo según su cómputo, y no sabe que comenzará una era precisamente dos mil años gregorianos más tarde".

¿Qué pensarán de nosotros y de nuestros "quehaceres" y afanes los arqueólogos de dentro de 4.000 años? La verdad es que, salvo Zager & Evans ("In the year 2525" - canción de 1969) pocos han hecho predicciones hasta tan lejos (y lo que dice la canción es bastante enigmático, posiblemente influido por las expectativas en aquellos momentos de las nuevas técnicas de fecundación "in vitro": "In the year 6565 - You won't need no husband, won't need no wife - You'll pick your son, pick your daughter too - From the bottom of a long glass tube"). ¿Nos verán tan primitivos esos humanos del futuro como vemos nosotros a nuestros antepasados de la Edad de Bronce? A pesar de nuestro "big data", nuestra "impresión 3D", nuestros algoritmos de inteligencia artificial, la computación cognitiva, los incipientes cyborgs,...

Pues sí, el año 6090 está tan alejado de nosotros, en términos puramente cronológicos, como el 2056 a.C. que da nombre a este blog (Hay quien dice, aunque pienso que con una perspectiva demasiado corta, que el año 6090 no será tal, sino el 4092 d.G. - después de Google, fundado en 1998 :-)).

Quizá la magnitud de este dato nos haga ser conscientes de todo el recorrido que ha hecho la Humanidad a lo largo de la Historia. Y de lo mucho que todavía, como especie, nos queda por delante...

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Muchas gracias a todos los que me habéis acompañado en este viaje. Y a los que lo emprenderán en el futuro (es curioso cómo, una vez que "cuelgas" algo en Internet, toma vida propia y adquiere la condición de inmortalidad, salvo, supongo, que se produzca un "apagón digital" o que quiebre la plataforma donde se almacenan los posts - pero, don´t worry,  ¡tengo backup en papel!).

Espero que lo hayáis disfrutado tanto, al menos, como yo. 



Tocador de arpa de Akrotiri (ca 2700 a.C.)

viernes, 31 de marzo de 2017

Creta

Disco encontrado en Festo, con escritura jeroglífica cretense
"Como ya estamos próximos al final del viaje, mi editor (ese tipo serio que aparece de perfil en la foto de al lado), me ha pedido que hoy haga el reportaje en primera persona. Dice que es para darle un toque más auténtico y para "generar visitas" (que no sé qué quiere decir con eso). Pero, como es el que paga, allá vamos.

Después de visitar Dilmun y conocer el floreciente comercio entre las diferentes civilizaciones que rodean el Golfo Pérsico, me encaminé (la travesía me llevó más de tres meses) hacia el puerto de Biblos, en el Líbano. Allí embarqué en una sencilla nave de un sólo mástil y vela cuadrada que me llevaría a Creta. Y hoy, primer día de la primavera del año 2056 a.C. nos disponemos a entrar en el puerto de Heraklion (Nota del Transcriptor: Como pasa en todos los pueblos que en ese momento no habían desarrollado la escritura, o, como en el caso de Creta, que teniendo un sistema de escritura - jeroglífico - todavía no hemos sido capaces de descifrarlo, no sabemos cómo se llamaban a sí mismos estos pueblos ni cómo llamaban a las ciudades donde vivían; por eso utilizaremos los nombres griegos clásicos, posteriores a la época).

viernes, 24 de marzo de 2017

Dilmun

Dios del agua de Dilmun
En el libro "Hace 4000 años" de Geoffrey Bibby, que ya mencioné en la primera entrada de este blog, el autor identifica sin lugar a dudas Dilmun como la actual isla de Bahrein, en el Golfo Pérsico. Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo con él. Algunos dicen que el nombre correspondería a una zona más amplia, que se extendería por la orilla occidental del mar desde Kuwait hasta Catar. Otros lo sitúan al otro lado del mar, en Persia. Y, para que no falten opiniones, hay otros que la sitúan al nordeste de la desembocadura del Eúfrates, cerca de la ciudad de Basora.

En lo que todos (o casi) están de acuerdo, es en el papel de Dilmun en el comercio marítimo de la época. Como centro de intercambio entre lo que tenía que ofrecer Mesopotamia (básicamente textiles) y lo que "exportaba" la civilización que ya visitamos en el valle del Indo (conocida en sumerio como Meluhha): maderas nobles, oro, marfil, cornalina, lapislázuli, etc... Y con un tercer agente en el tablero, Makan ó Magan (no claramente identificado todavía, pero que casi todos sitúan en Omán), y que aportaba el cobre que luego era utilizado por los orfebres sumerios. De alguna forma, Dilmun representaba en aquel momento en el Golfo Pérsico lo que Creta, primero, y Fenicia unos siglos después representaron en el Mediterráneo.

viernes, 17 de marzo de 2017

Arkaim

El carro de guerra tirado por caballos marcó la diferencia
Tenía yo curiosidad por conocer dónde se produjo la domesticación del caballo, no tanto en su vertiente de animal de granja destinado a consumo, sino en su faceta de aliado del hombre en tantas y tantas labores, unas más domésticas y otras más épicas, a lo largo de la historia. Estaba claro que las pistas apuntaban hacia las estepas que unen Europa y Asia, por la banda imaginaria que, sobrepasando el Mar Negro, el Mar Caspio y el Mar de Aral, se extiende entre las cuencas del Volga al oeste y del Obi al este. Entre la parte oriental de Ucrania, las regiones meridionales de la Federación Rusa y el oeste de Kazajistán. Porque de aquellas zonas procedían los mejores jinetes de la historia antigua: los escitas y sármatas primero, los hunos después, los mongoles y cosacos finalmente (hay expertos que incluso atribuyen este origen a los hicsos, que llegaron desde un norte indefinido al delta del Nilo en el siglo XVII a.C. y que también aportaron la "tecnología" del carro de guerra tirado por caballos).

viernes, 10 de marzo de 2017

Seahenge

Recreación del círculo de Seahenge
La dendrocronología (dendron - árbol; cronos - tiempo ; logos - estudio) es la ciencia que estudia los anillos de crecimiento de los árboles para establecer su edad y las incidencias climáticas que han sufrido durante su desarrollo. Es una de las herramientas utilizada para datar yacimientos arqueológicos donde aparecen árboles coetáneos. Que complementa los análisis clásicos de radiocarbono, que suelen ser menos precisos en esta escala temporal.

Gracias a estas técnicas, y a modelos matemáticos bayesanos que tienen en cuenta otras variables, sabemos con una precisión asombrosa (al menos así me lo parece a mí) que el tocón central del monumento funerario de Seahenge (Holme-next-the-Sea, Norfolk, Inglaterra) fue talado entre abril y junio de 2050 a.C. El resto, los otros 55 troncos de roble que forman el perímetro del círculo, lo fueron en la primavera siguiente. Igual de sorprendidos se debieron de quedar los lectores de "The Independent" el sábado 9 de enero de 1999 al leer en primera página del periódico el siguiente titular: "Shifting sands reveal "Stonehenge of the Sea"". Y es que, lo que había empezado con el hallazgo de una cabeza de hacha de bronce y un raro tocón semienterrado en la playa de Holme, se convertía en un importante hallazgo arqueológico. 

viernes, 3 de marzo de 2017

Los constructores de montículos

Reca B. Jones en Watson Brake
Es curioso que el asentamiento humano "permanente" más antiguo de América del Norte (al norte de río Grande, para dejar Mesoamérica aparte) lo descubrió una arqueóloga aficionada: Reca B. Jones. Que, según las White Pages de USA,  tiene en la actualidad 87 años y vive en West Monroe, Louisiana. Lo descubrió hace casi 40 años, pero no fue hasta 1993 que consiguió convencer a los arqueólogos oficiales del Estado (en concreto a Joe Saunders) de la importancia de aquellos montículos que había en las tierras de la familia de su marido.

El lugar se conoce como Watson Brake y está en la parroquia de Ouachita, muy cerca del río del mismo nombre, a 32 Kms. al sudoeste de Monroe. ¿Y en qué consiste el asentamiento? Bueno, pues tampoco es nada espectacular: 11 montículos de tierra, el más pequeño de 1 metro de alto y el mayor de 9 que, unidos por una cresta de tierra, componen un círculo de unos 250 metros de diámetro. Lo importante es que el análisis por radiocarbono de los restos de animales y plantas encontrados en ellos determinó como fecha de su construcción el 3400 a.C., es decir, 1.900 años antes que el lugar más antiguo hasta entonces reconocido (Poverty Point, también en Luisiana, del 1500 a.C.).

viernes, 24 de febrero de 2017

Kârum Kanesh: Un puerto franco a 300 Kms. del mar

Diosa Madre de los Hattitas
A veces se nos olvida que Turquía tiene una extensión de 1,5 veces España y que no en vano cantaba el capitán pirata aquello de "a un lado Asia, al otro Europa y allá, a su frente, Estambul". Lo cual quiere decir que, si quieres ir andando de Mesopotamia a Grecia por el camino más corto, tienes que atravesar Turquía. Ya hemos estado en Sumeria y en Akrotiri (y volveremos al Egeo), pero nos falta saber qué se cocía por las antiguas Anatolia y Capadocia (no hay que olvidar que el nombre de Turquía es mucho más reciente, del siglo XIV d.C.) en esos mismos años. Y veremos que era muy interesante. Allá vamos.

En el siglo XXI a.C., en el centro de Capadocia, nos encontramos la ciudad de Kültepe (a 20 Kms. de la actual ciudad de Kayseri). Su nombre significaba "montaña de cenizas" y, efectivamente, se encontraba en un cerro que dominaba los terrenos circundantes. En una posición geográfica estratégica, pues ya desde siglos atrás, y luego durante milenios, representó un verdadero "cruce de caminos" entre el este y el oeste, el norte y el sur. En los textos asirios de la época, a la zona a los pies del montículo se le llamaba "Kârum Kanesh" , el "puerto franco" de Kanesh. Era una zona comercial donde no se pagaban impuestos y funcionaba como el centro administrativo y de distribución de todas las colonias asirias que había en Anatolia. Se han encontrado tablillas cuneiformes en asirio que registran todo tipo de inventarios y transacciones comerciales.

viernes, 17 de febrero de 2017

El África más negra

Rasgos típicos de perfil africano
Ya anunciamos su presencia en la entrada dedicada a los khoisan. Sobre todo, porque ellos fueron los causantes de su progresivo desplazamiento y confinamiento en zonas cada vez más limitadas del sur del continente africano. Se trata de los bantúes. Un término muy genérico (parece que, en su idioma, bantú significa "la gente", "los humanos", una forma bastante común de excluir a los otros) que puede abarcar hoy en día a 400 grupos étnicos y que, por su extensión geográfica, viene a representar la idea más generalizada que todos tenemos de lo que es un africano. Pero no siempre fue así; es una curiosa historia.

En la época de nuestra visita, siglo XXI a.C., el pueblo bantú se encuentra muy localizado en una zona entre lo que hoy sería el sureste de Nigeria y el oeste de Camerún. Cerca del enorme delta del río Níger y bañada por el también importante río Imo. Faltaban 500 años para que empezara (ca 1500 a.C.) lo que en los libros de historia se conoce como la "expansión bantú", que a lo largo de muchos siglos llevó a los bantúes hacia el este y hacia el sur, hasta constituirse en la etnia dominante de gran parte del África central y meridional.

viernes, 10 de febrero de 2017

Sahul

Niños aborígenes australianos
Cuando en Octubre de 1606 el capitán gallego-portugués (no está claro dónde nació) Luis Váez de Torres atravesó, a bordo de la nave San Pedrico, las aguas que separan Australia de Nueva Guinea, poco podía imaginar dos cosas: 1) que hoy día todo el mundo conocería esta franja de 150 Kms. como el "Estrecho de Torres" y 2) que al sur de la Península de York que él avistó (y seguramente pisó) se extendía la mayor isla-continente conocida: Australia. Pero pasó de largo, camino de Manila que era su destino. La gloria del descubrimiento se la llevó un holandés, Willem Janszoon, de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales que, cierto es, desembarcó por la misma zona unos meses antes. Los ingleses, con James Cook al frente,  llegaron 164 años más tarde.

Pero lo que nos interesa del estrecho de Torres en este recorrido por el siglo XXI a.C. es que es muy poco profundo, 50 metros en su parte más honda. Lo cual nos da una pista de que no siempre estuvo cubierto de agua. Efectivamente, durante la última glaciación, hubo 2 masas de tierra que "afloraron" al haber bajado el nivel de agua unos centenares de metros. En la parte occidental, la Placa de la Sonda abarcaba desde Indochina a Indonesia y Malasia (lo que hoy son las islas de Sumatra, Borneo, Java y Bali, entre otras) y parte de las Filipinas. En la parte oriental, el continente Sahul unía Nueva Guinea, Australia y Tasmania.

viernes, 3 de febrero de 2017

Akrotiri

Isla de Santorini (Grecia)
En la imagen obtenida por la NASA desde el espacio, la isla de Santorini, en el Mar Egeo, tiene una silueta curiosa. Parece un cruasán deformado, con una serie de "mordiscos" en su lado interior que son acantilados, una isla cercana (Thirasia) y una formación oscura (Nea Kameni) en el centro de la "bahía". Todo ello configura un conjunto "raro", que da pistas de que no siempre fue así.

En efecto, nuestro viajero al siglo XXI a.C. se habría encontrado con una isla casi circular, abarcando todo el perímetro sugerido en la foto, y habitada por un pueblo situado en la era del Bronce, que, en esta particular zona geográfica se conoce como civilización cicládica (por las Islas Cícladas, que son todo el racimo de islas pequeñas situadas en el Mar Egeo entre las costas continentales de las actuales Grecia y Turquía). 

viernes, 27 de enero de 2017

El valle del Indo

Rey-Sacerdote - frente
Rey- Sacerdote - espalda
Es curioso que, por los avatares políticos de la Historia, si hoy día queremos visitar el valle del Indo no tengamos que pedir visado para la República de la India (heredera etimológica del río) sino para la de Pakistán (heredera política del territorio, tras la partición de la India en el año 1947). Hay bastante acuerdo entre los historiadores (cosa poco frecuente, como vamos viendo a lo largo de este viaje) de que, a comienzos del 2º milenio a.C., había tres "civilizaciones" destacadas en el continente afro-euro-asiático: Egipto, Sumeria (incluyendo toda Mesopotamia) y la asentada en el Valle del Indo.

Como ya hemos visitado las dos primeras, vamos a darnos una vuelta por Harappa y Mohenjo-Daro, las dos ciudades principales de la tercera.

viernes, 20 de enero de 2017

Mesoamérica

Localización geográfica de Mesoamérica
Históricamente, se conoce como Mesoamérica a la zona geográfica comprendida al norte entre los ríos Fuerte y Sinaloa en la Costa del Pacífico por el oeste, el río Pánuco en el Golfo de México por el este y la zona costera de la Península de Nicoya por el sur, que hoy día abarcaría los estados meridionales de México, toda Guatemala, Belize y El Salvador, así como el occidente de Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Verdadero nexo de unión entre los dos subcontinentes americanos. 

Hace unos años sólo existía una hipótesis sobre el poblamiento original del continente americano: de norte a sur. Es decir que, nómadas euroasiáticos, aprovechando el "puente" terrestre establecido por la última glaciación en el estrecho de Bering, atravesaron las heladas tierras del norte de la actual Alaska y poco a poco se fueron extendiendo hacia el sur: Norteamérica, Mesoamérica, Sudamérica... hasta llegar al Cabo de Hornos, límite meridional del continente.

viernes, 13 de enero de 2017

El rey Shulgi de Ur

Tablilla de arcilla con escritura cuneiforme
Así como en otras etapas de este viaje por el siglo XXI a.C. hemos sido muy precavidos con fechas y sucesos históricos, cuando visitamos Sumeria todo está claro y documentado. Posiblemente porque hacía más de mil años que se había desarrollado la escritura cuneiforme y porque se han hallado y descifrado cientos de miles de textos, la mayoría escritos en tablillas de arcilla.

Por lo tanto, sabemos que nos va a recibir Shulgi de Ur, segundo rey de la que se conoce como 3ª Dinastía de Ur (2111-2003 a.C.). Reinó durante 47 años, del 2094 al 2047 a.C. Era hijo de Ur-Nammu, fundador de la dinastía, y padre de Amar-Sin, que le sucedió. 

Esta época de esplendor se encuadra en el período conocido como "Renacimiento sumerio", que se extiende desde la caída del imperio acadio (ca. 2192 a.C.) hasta el comienzo de las dinastías amorritas de Isin y Larsa (ca. 2003 a.C.). El reino de Shulgi comprendía las tierras de la baja Mesopotamia, entre las cuencas del Tigris y el Eúfrates, desde la ciudad de Mari hasta el Golfo Pérsico.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Por la "tierra de conejos"

Un damán, lo más parecido a un conejo que conocían los fenicios
Muchos recordaréis del colegio la explicación de por qué el nombre histórico de la Península Ibérica fue Hispania (para los romanos, que para los griegos siempre fue Iberia). Se nos decía que significaba "tierra de conejos" y que le había sido dado por la gran cantidad de estos pequeños mamíferos que habitaban estas tierras. Parece que, en realidad, hay dos hipótesis sobre su etimología: una la deriva de la palabra fenicia ispanim (isla de damanes, unos pequeños ungulados muy abundantes en África y Oriente Medio, de alguna forma parecidos a los conejos, que los fenicios no conocían), y la otra, de un personaje mítico, llamado Hispan, nieto de Hércules, que devino en dios y era venerado, entre otros sitios, en las colonias fenicias de la zona de Gades (actual Cádiz). De nombrar al dios pasó a la comarca y de ahí a toda la península. ¡Quién sabe!

El caso es que en el siglo XXI a.C., que es cuando se sitúa nuestro viaje por estas tierras, no hay hispanos, ni íberos (hay mucho debate sobre si vinieron de otras zonas del Mediterráneo o eran autóctonos), ni celtas (llegaron 11 siglos después), ni, por supuesto, celtíberos. Como no hay evidencias escritas de aquella época, no sabemos cómo se llamaban a sí mismos estos primeros pueblos o cómo llamaban a las tribus coetáneas.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Khoisan, los "hombres del bosque"

Guerrero khoisan en la actual Namibia
Cuando en el año 1652 d.C. los primeros colonos holandeses decidieron establecer una base permanente cerca del Cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África (descubierto 60 años antes por los portugueses Bartolomé Dias y Vasco de Gama), se dio un "descubrimiento" similar al que tuvo lugar en 1492 en las playas de Guanahaní entre la expedición de Cristóbal Colón y los indios taínos. Porque los indígenas de las tribus khoisan (unión de 2 linajes tradicionales, los khoi y los san), a los que los holandeses llamaron bosquimanos (del afrikáans boschsejmans = hombres del bosque), con su 1,50m promedio de estatura, se pueden considerar descendientes directos de los primeros Sapiens que ocuparon esas tierras. O sea, que 50.000 años después, dos ramas evolucionadas del humano primigenio se volvían a encontrar (y, para celebrarlo, qué mejor que dedicarse a guerrear unos contra otros durante varios siglos).

¡Qué poco se sabe de la Prehistoria africana! Hasta el punto de que, con cada descubrimiento moderno de la paleontología y de la arqueología, se tambalean las premisas anteriores y aparecen nuevas hipótesis que tratan de dar respuesta a un puzzle muy incompleto. Como, por ejemplo, los hallazgos efectuados en la Cueva de la Frontera (Border Cave) situada entre Suazilandia y la provincia sudafricana de Zululandia, cerca del río Ingwavuma. En esta cueva se ha constatado presencia homínida continuada durante ¡200.000 años!. En el año 2012 se descubrieron un conjunto de restos de herramientas, con una antigüedad de unos 42.000 años, casi idénticas a las que continúan usando los modernos pueblos san. 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

La dinastía Xia

Yu el Grande (Dà Yǔ)
En 1996 el profesor Li Xueqin, de la Universidad de Tsinghua, recibió el mandato del gobierno chino de establecer una cronología fidedigna de las distintas dinastías chinas, en especial de las más remotas, tratando de compaginar los recientes hallazgos arqueológicos con las milenarias tradiciones literarias. El proyecto se llamó Xia-Shang-Zhou Chronology Project (tomando el nombre de las tres dinastías más antiguas), reunió a más de 200 expertos y presentó sus primeros resultados en el año 2000. Aunque no libre de polémica por parte de otros investigadores, el caso es que las autoridades chinas lo dieron por bueno y esta cronología es la que, desde entonces, se considera la "oficial" en China.

Pues bien, según esta cronología, la dinastía Xia reinó en el período 2070-1600 a.C. , por lo que es la que nos encontraríamos en nuestro viaje imaginario al siglo XXI, a.C. Y, en concreto, a su primer rey Yu el Grande (大禹, pinyin: Dà Yǔ). Para ubicar el "reino", digamos que se extendía sobre la actual provincia de Henan, con un poco del oeste de la de Shandong y otro poco del sur de la de Hebei. El asentamiento de Erlitou, que se piensa pudo ser su capital en la etapa final de la dinastía, se encuentra a 800 Kms. al sudoeste de Beijing.

Yu se ganó el puesto por su éxito en solucionar el problema de las inundaciones periódicas del Río Amarillo (Huáng Hé). Al contrario que en Egipto y su Nilo, aquí la crecida del río no era sinónimo de riqueza y abundancia, sino de muerte y devastación, ya que frente al lento y sinuoso fluir del Nilo, los ríos de China se vuelven torrenteras enormes fuera de control (de hecho, las inundaciones del río Amarillo de los años 1332-1333 d.C. ostentan el récord histórico de devastación: se estima que murieron 7 millones de personas). 

viernes, 2 de diciembre de 2016

El valle del Supe

Situación del Proyecto Arqueológico Norte Chico (Perú)
Manteniendo el marco temporal (siglo XXI a.C.) damos en esta entrada un salto en el espacio, hasta América del Sur, y más concretamente a la costa del Pacífico, en la zona comprendida entre la línea ecuatorial y los 20º de latitud Sur, hoy territorio de la República del Perú. Porque allí, en el tiempo que nos ocupa, se estaba dando el esplendor de una civilización muy interesante, la conocida como Caral-Supe, combinación del nombre de la ciudad más representativa y del río en cuyo valle se llevó a cabo su desarrollo.

Resulta llamativo y fascinante que grupos de Homo Sapiens cuyo punto común en la evolución se bifurcó en las estepas de Asia Central hace unos 30.000 años (unos hacia la Eurasia occidental, otros hacia la India, otros hacia China y el sudeste asiático y otros hacia el nordeste de Asia y, posteriormente a través de Beringia, hacia las Américas) siguieran un proceso evolutivo muy similar, aunque adaptándose a las características geográficas y a los recursos disponibles en cada territorio. 

Porque veremos cómo esta civilización Caral-Supe, datada entre 3.000 y 1.800 a.C., mostraba un nivel de desarrollo social, económico y tecnológico comparable a lo que sucedía en ese mismo tiempo en Egipto y Mesopotamia, pese a haber estado "incomunicadas" durante milenios. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

El nieto de Noé: Canaán

Mapa de Canaán
En términos históricos, se conoce como Canaán a la zona comprendida entre el Mar Mediterráneo y el río Jordán. Antes de seguir, reflejo aquí el comentario de un historiador experto en estas tierras: "No hay acontecimientos bíblicos cuyo año exacto se pueda validar por fuentes externas antes del siglo XI a.C.". Y como estamos visitando esta zona 10 siglos antes, cualquier fecha es cuestionable. 

Sí parece que la gran migración del pueblo hebreo primigenio desde el sur de la región caucásica, pasando por Mesopotamia y siguiendo a su patriarca Abraham (personaje real o imaginario) tuvo lugar más tarde, ca 1850 a.C. La emigración a Egipto de Jacob (que luego cambió su nombre por el de Israel) y sus hijos tuvo lugar unos siglos más tarde y la vuelta (Éxodo) con Moisés, Aarón y compañía hacia el 1250 a.C.

Por lo tanto, en la época que nos ocupa, los habitantes de Canaán eran los... ¡cananeos!. Según la Biblia, Canaán fue el cuarto hijo de Cam, uno de los hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet), supervivientes del Diluvio Universal. Eran, básicamente, pastores y agricultores, aunque fueron pioneros en la creación de ciudades milenarias, que hoy todavía sobreviven, como Siquem (cerca de la actual Nablus), Beerseba ("7 pozos", en el desierto del Neguev) , Jericó (muy cerca del río Jordán) y Hebrón, al sur de Jerusalén, conocida por albergar la Tumba de los Patriarcas, donde la tradición sitúa los enterramientos de Abraham, Sara, Isaac, Rebeca, Jacob y Lea. 

viernes, 18 de noviembre de 2016

La obra del dios Hapy

El faraón Mentuhotep II
Los primeros habitantes del valle del Nilo no tenían forma de saber que la crecida anual del río del que dependían sus cosechas se debía, tanto al deshielo de las nieves de las altas cumbres de Etiopía y Uganda como a la estación de copiosas lluvias que se daba a miles de kilómetros aguas arriba. Por eso buscaron una explicación fácil: era el dios Hapy el que, en respuesta a la adoración y presentes entregados por sus fieles, concedía cada año el fenómeno sorprendente de la inundación.

En el siglo XXI a.C. se produce una importante transición en el Egipto Antiguo. Del llamado Primer Período Intermedio, caracterizado por la división en dos reinos principales: el Alto Egipto con capital en Tebas y el Bajo Egipto con capital en Henen-Nesut (la posterior Heracleópolis en tiempos ptolemaicos), se pasa al Reino Medio, donde, tras bastantes años de guerras y conquistas, se produce la reunificación de ambos territorios.

El "protagonista" fue el faraón Mentuhotep II, de origen tebano, que reinó más de 50 años. Fue el sexto faraón de la Dinastía XI. La organización territorial de Egipto consistía en 42 "sepats" (nomos en griego, regidos por un nomarca). De ellos, 20 estaban en el Bajo Egipto y 22 en el Alto. Esta organización fue muy estable durante 3.000 años, habiendo períodos donde el poder descentralizado era mayor y otros donde el faraón ejercía un fuerte control sobre todos los territorios.

viernes, 11 de noviembre de 2016

¿Por qué "Reportaje desde 2056 a.C."?

En los últimos 5 años, desde febrero de 2012, he publicado semanalmente (salvo períodos vacacionales) un total de casi 200 entradas sobre el futuro en el blog "Reportaje desde 2056". Comentando novedades, tendencias, hechos destacados y también alguna opinión personal sobre temas sociales.  Artículos sobre Biotecnología, Impresión 3D, Epigenética, Transhumanismo, Astronáutica, Inteligencia artificial, Coches autónomos, Genética, Educación, Robótica, etc... han tenido cabida en el "temario" del blog.

Pero llegó el momento de hacer un alto en el camino. No se anuncia una innovación disruptiva cada semana y la maduración de tecnologías, aún las de más rápida implantación, lleva su tiempo. Por eso, desde hace unas semanas, el blog muestra un cartel de "Cerrado por reflexión". Que no quiere decir más que hay que dejar pasar un tiempo para volver a encontrar temas e historias que nos vuelvan a sorprender.

Dice el viejo refrán que "cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas". En esas estaba yo cuando, en un claro episodio de serendipia (no me preguntéis cómo, exactamente), me vino la idea de cambiar el futuro próximo por la historia remota. Y en un malabarismo numérico, a los que sabéis que soy aficionado, me pregunté: ¿Y si me embarco en un reportaje para explorar y explicar cómo era el mundo hace 4.100 años? Por aquello de que 2.056+2.056=4.112. Con lo que la primera decisión a tomar, el título del blog, estaba resuelta: "Reportaje desde 2056 a.C."